Ruta de la Vainilla
Nuestra aventura comienza siguiendo los pasos de la legendaria princesa Xanat y su principe Tzarahuin, quienes, según la tradición totonaca, desafiaron el destino por amor. Cuenta la leyenda que de su sacrificio nació una delicada planta trepadora que con el tiempo regalaría al mundo su extraordinario aroma: la vainilla. Desde entonces, esta planta ha sido considerada un símbolo de amor, identidad y conexión con la naturaleza.
A lo largo de la Ruta de la Vainilla conoceremos la profunda relación que el pueblo totonaca ha mantenido con este cultivo durante siglos. Descubriremos cómo la vainilla pasó de ser una planta sagrada utilizada en ceremonias y ofrendas, a convertirse en uno de los productos mexicanos más apreciados a nivel internacional.
Visitaremos plantaciones tradicionales donde aprenderemos sobre el delicado proceso de cultivo, polinización, cosecha y beneficiado de la vainilla. Conoceremos a productores locales que mantienen vivo este legado ancestral y tendremos la oportunidad de elaborar nuestro propio extracto de vainilla, comprendiendo el valor y la dedicación que hay detrás de cada vaina.
